Acabados y texturas
Mosaico por acabado y textura: superficie, luz y sensaciones
En el mundo del diseño de interiores, la superficie de un mosaico es mucho más que un simple detalle técnico. Su acabado y textura definen el alma del revestimiento, su interacción con la luz, su carácter decorativo y hasta la sensación táctil al tocarlo. Ya sea brillante, mate, estructurado, espejado, irisado, nacarado, metálico o con efecto piedra, cada textura crea una atmósfera diferente. Y es precisamente en esa diversidad donde reside la riqueza de esta categoría: mosaicos por acabado y textura.
Pensada para quienes buscan algo más que un revestimiento funcional, esta categoría ayuda a elegir la superficie adecuada según el estilo del espacio, la cantidad de luz, el uso del ambiente y el tipo de material. Desde formatos pequeños de 1,5x1,5 cm, 2x2 cm o 2,3x2,3 cm, hasta el clásico rectángulo 7,5x15 cm tipo metro, cada textura se convierte en un elemento expresivo.